HAMi alcanza la incubación en CNCF

Descubre cómo HAMi optimiza el uso de GPUs en Kubernetes con virtualización cloud nativa. Proyecto incubado por CNCF, ideal para IA y cargas de trabajo.

miércoles, 15 de julio de 2026 • 7 min de lectura • Equipo Q2BSTUDIO

HAMi: virtualización de GPU cloud nativa

En el ecosistema de la nube nativa, la gestión eficiente de unidades de procesamiento gráfico (GPU) se ha convertido en uno de los desafíos más críticos para las organizaciones que despliegan cargas de trabajo de inteligencia artificial. La fragmentación del hardware, la competencia por recursos escasos y la heterogeneidad entre fabricantes son obstáculos que frenan la productividad y elevan los costes operativos. En este contexto, la decisión del Comité de Supervisión Técnica (TOC) de la Cloud Native Computing Foundation (CNCF) de aceptar a HAMi como proyecto en fase de incubación representa un hito importante. Este middleware de virtualización de GPU, originalmente concebido para Kubernetes, promete revolucionar la forma en que las empresas aprovechan sus aceleradores, permitiendo fraccionar una GPU física en unidades más pequeñas, aislar cargas de trabajo y aplicar políticas de planificación avanzadas sin modificar el código de las aplicaciones existentes. Su llegada a la incubación de CNCF no solo valida su madurez técnica, sino que también abre la puerta a una adopción más amplia en entornos empresariales.

La adopción de HAMi ha sido notable desde su entrada como proyecto Sandbox en agosto de 2024. El proyecto cuenta con más de 550 organizaciones contribuyentes, cerca de 3.500 estrellas en GitHub y más de 2.600 colaboradores. Su crecimiento anual del 43% en contribuciones refleja un interés genuino de la comunidad. Se han publicado cinco casos de estudio de CNCF que documentan despliegues en producción, incluyendo el uso por parte de DaoCloud en más de 10.000 GPUs distribuidas en más de diez centros de datos, y la gestión de recursos aceleradores heterogéneos en China Merchants Bank. Estos números evidencian que HAMi no es una solución de laboratorio, sino una herramienta probada en entornos reales y de gran escala.

Para comprender el valor de HAMi, es necesario analizar el problema que resuelve. En los clústeres Kubernetes actuales, las GPUs suelen asignarse de forma completa a cada pod, lo que genera una infrautilización masiva cuando las cargas de trabajo solo requieren una fracción de la memoria o de los núcleos de computación. Además, cada fabricante —NVIDIA, AMD, Intel, Huawei, etc.— expone un modelo operativo diferente, lo que complica la gestión unificada. HAMi actúa como una capa de middleware que intercepta las solicitudes de recursos y las traduce a instrucciones que el planificador puede entender, permitiendo fraccionar la GPU por memoria, núcleos o número de dispositivos. Aplica políticas como binpack, spread y topología, y garantiza un aislamiento estricto en tiempo de ejecución gracias a su componente HAMi-Core, que intercepta las llamadas nativas al driver CUDA en el caso de NVIDIA. Todo ello sin necesidad de tocar los manifiestos de Kubernetes ni el código de las aplicaciones, lo que reduce drásticamente la fricción en la adopción.

La arquitectura de HAMi está compuesta por varios módulos que trabajan en conjunto: un webhook mutante que modifica los pods antes de su programación, un extensor de planificador que filtra y puntúa nodos y dispositivos, plugins de dispositivo específicos para cada proveedor, una capa de virtualización en contenedor, una interfaz web para gestión visual y un módulo de observabilidad compatible con Prometheus. Esta modularidad permite que HAMi se integre con otros proyectos del ecosistema CNCF, como Volcano para planificación batch orientada a IA, Koordinator para flujos de trabajo con GPU compartida, y se espera una futura colaboración con Kueue, KAI-scheduler y llm-d. El objetivo a largo plazo es que HAMi se convierta en un centro de mejores prácticas para todo tipo de dispositivos heterogéneos, incluyendo NPU, DCU, MLU y futuras generaciones de aceleradores.

El hito de la incubación no solo supone un reconocimiento técnico, sino que también implica que el proyecto ha cumplido con los criterios de gobernanza neutral y sostenibilidad que exige la CNCF. Los mantenedores provienen de empresas como dynamia.ai y NVIDIA, así como desarrolladores independientes, lo que garantiza una diversidad de perspectivas y evita la dependencia de un solo proveedor. Esta neutralidad es clave para que las organizaciones confíen en HAMi como una capa de infraestructura estratégica. Además, el roadmap del proyecto incluye mejoras en planificación avanzada como gang-scheduling, priorización y autoescalado, así como soporte para nuevas familias de GPU de AMD y PPU, y un seguimiento más detallado del consumo de recursos mediante DRA (Dynamic Resource Allocation).

Desde una perspectiva empresarial, la eficiencia en el uso de GPUs se traduce directamente en ahorro de costes y en una mayor capacidad para escalar proyectos de inteligencia artificial. Las empresas que están invirtiendo en IA para empresas necesitan maximizar el retorno de sus inversiones en hardware. HAMi permite ejecutar más cargas de trabajo con los mismos recursos, lo que acelera los ciclos de experimentación y despliegue. Por ejemplo, un equipo de ciencia de datos puede entrenar modelos más pequeños en paralelo sobre una sola GPU fraccionada, o ejecutar inferencias en tiempo real con requisitos de latencia ajustados, todo ello sin comprometer el rendimiento gracias al aislamiento por hardware.

En este punto, es relevante destacar cómo una empresa de desarrollo de software como Q2BSTUDIO puede ayudar a las organizaciones a aprovechar al máximo tecnologías como HAMi dentro de su estrategia cloud nativa. Q2BSTUDIO se especializa en la creación de aplicaciones a medida y software a medida que se integran con plataformas como Kubernetes, AWS y Azure. Implementar HAMi no es un proceso trivial; requiere ajustar la configuración del clúster, definir políticas de planificación y a menudo desarrollar componentes personalizados para manejar dispositivos específicos. La experiencia en desarrollo de aplicaciones multiplataforma que ofrece Q2BSTUDIO permite diseñar soluciones que conecten HAMi con los flujos de trabajo de inteligencia artificial y business intelligence de cada organización. Por ejemplo, se puede construir un panel de control personalizado que muestre en Power BI la utilización de GPUs virtualizadas, o desarrollar agentes IA que automaticen la asignación de recursos en función de la demanda.

Además, la ciberseguridad es un aspecto crítico cuando se virtualizan recursos hardware compartidos. HAMi proporciona aislamiento a nivel de driver, pero la seguridad del ecosistema Kubernetes requiere una estrategia integral. Q2BSTUDIO ofrece servicios de inteligencia artificial para empresas que incluyen auditorías de seguridad en clústeres, hardening de nodos y monitorización de accesos. La implementación de HAMi en entornos con necesidades de cumplimiento normativo o datos sensibles puede beneficiarse de un análisis de riesgos y de la integración con herramientas de ciberseguridad como políticas de red y control de acceso basado en roles. Asimismo, los servicios cloud AWS y Azure que Q2BSTUDIO ofrece permiten desplegar HAMi en infraestructuras gestionadas, optimizando costes y escalabilidad. La combinación de HAMi con servicios inteligencia de negocio y agentes IA abre nuevas posibilidades: por ejemplo, un agente autónomo que decida cuándo fraccionar una GPU en función de la cola de trabajos, o un dashboard en Power BI que muestre el rendimiento de modelos entrenados con recursos virtualizados.

La incubación de HAMi en CNCF es una señal clara de que la industria se está moviendo hacia una gestión más inteligente y eficiente de los recursos aceleradores. Para las organizaciones que ya tienen inversiones en Kubernetes y están explorando la inteligencia artificial, este proyecto representa una oportunidad de optimización inmediata. Sin embargo, la adopción tecnológica no termina con instalar un middleware; requiere un acompañamiento experto. Q2BSTUDIO, con su enfoque en soluciones de software a medida y en la integración de tecnologías cloud, está en una posición ideal para guiar a las empresas en este camino, desde la evaluación inicial hasta el despliegue en producción y la monitorización continua.

En resumen, HAMi no es solo un proyecto técnico más; es un habilitador para que la inteligencia artificial sea más accesible y rentable en entornos cloud nativos. Su llegada a la incubación de CNCF es un respaldo comunitario y un indicador de madurez. Las empresas que quieran mantenerse competitivas deberían considerar cómo la virtualización de GPU puede transformar sus operaciones de IA. Y para ello, contar con un socio tecnológico como Q2BSTUDIO, que entiende tanto la infraestructura como la lógica de negocio, puede marcar la diferencia entre un proyecto piloto y una adopción exitosa a gran escala.

NUESTROS SERVICIOS

Cómo podemos ayudarte

¿Tienes un proyecto en mente?

Cuéntanos tu visión y la convertimos en una solución de software. Sea cual sea el alcance, hacemos realidad tu idea.