El reto
Centralizar una operativa técnica compleja y reducir los tiempos de inactividad
La gestión del servicio técnico de un amplio parque de máquinas implica coordinar incidencias, mantenimientos preventivos y correctivos, desplazamientos, técnicos, repuestos, contratos y comunicaciones con los clientes.
El reto consistía en sustituir procesos dispersos y tareas manuales por una herramienta centralizada que ofreciera una visión completa de cada equipo y permitiera conocer en todo momento qué había ocurrido, qué intervención estaba pendiente y qué recursos eran necesarios para resolverla.
La solución también debía facilitar el diagnóstico y soporte remoto de las máquinas, evitando desplazamientos innecesarios y reduciendo el tiempo durante el que un equipo permanecía fuera de servicio.
Además, era necesario conectar la actividad técnica con la gestión del almacén para controlar la disponibilidad de repuestos, preparar las intervenciones y mantener una trazabilidad completa de los materiales utilizados.






