El reto
Digitalizar una gestión comunitaria compleja y mejorar la comunicación con los propietarios
La administración de una comunidad implica coordinar incidencias, reparaciones, proveedores, reuniones, actas, presupuestos, recibos y comunicaciones entre diferentes perfiles.
El reto consistía en sustituir procesos dispersos entre correos, llamadas y documentos por una plataforma centralizada que ofreciera una visión clara y actualizada de cada comunidad.
Los propietarios necesitaban consultar información, comunicar incidencias y realizar gestiones sin depender constantemente del administrador. Al mismo tiempo, el equipo interno debía disponer de herramientas para supervisar proveedores, controlar gastos, organizar reuniones y mantener toda la documentación correctamente vinculada.
La solución debía ser sencilla para los usuarios, segura para la información comunitaria y accesible desde ordenador o móvil.






